Monóxido de carbono

Centrales de monóxido de carbono

Diseñadas para analizar la concentración de Monóxido de Carbono en garajes y recintos similares, ponen en marcha los extractores de ventilación cuando se alcanzan valores programados, activan las sirenas de evacuación si se llega a niveles de riesgo para las personas y retornan los equipos a la posición de reposo cuando la concentración de Monóxido desciende a valores permisibles.

El monóxido de carbono es el principal compuesto de los gases de escape de los automóviles, por eso en aparcamientos y otras construcciones de similares características con una ventilación insuficiente o escasa, es necesaria la instalación de un sistema de detección de CO interrelacionado con una instalación de extracción y renovación de aire forzada.



Un sistema de detección de monóxido cuenta con unos elementos que perciben la existencia del gas en determinada estancia, los cuales dan aviso a una central que en caso de superar los límites establecidos, accionan un sistema de ventilación que se encarga de la extracción de dichos gases automáticamente y de la inyección de aire externo.


Detectores según los requisitos de la norma UNE-23-300 1984.

Detectores

Detectores con sonda electroquímica, diseñados para detectar la presencia de monóxido de carbono según los requisitos de la norma UNE-23-300 1984. Los detectores de monóxido de carbono son los dispositivos que permiten detectar los niveles de monóxido de carbono en una casa, edificio o garaje, y alerta cuando los niveles son demasiado altos.El uso más generalizado de los detectores de monóxido es en garajes dado la concentración de dicho gas en estos recintos


Extractores

Los ventiladores son los elementos encargados de la extracción del monóxido de carbono que pueda acumularse en una estancia. La acción se realiza mediante ventiladores accionados por motores eléctricos, ubicados bien en cuartos de ventilación estancos o bien en cajones herméticos, hasta donde llegan los conductos de ventilación y desde donde sale la chimenea hasta el exterior. La impulsión de los ventiladores hacia las chimeneas crea una diferencia de presión que se compensa absorbiendo aire a través de los conductos de ventilación.

Esta es la principal misión de estos sistemas los cuales se activan cuando la concentración de CO sube por encima de 50 ppm (partes por millón). Cuando se da esta circunstancia el sistema de detección de CO arranca automáticamente los ventiladores de la zona en alarma, los cuales no paran hasta que la concentración baja del nivel indicado.